Dislexia y discalculia: qué es la comorbilidad y cómo se trabaja

El 40% de los niños con dislexia también tiene discalculia. Te explico qué es, cómo se detecta y qué cambia en el abordaje cuando aparecen juntas.

Lic. Julieta Dorgambide

Lic. Julieta Dorgambide

Psicopedagoga, Educa Chubi

5 min de lectura

Tiene dislexia.

Eso ya lo sabemos.

Pero también le cuesta la tabla del 7.

Y los problemas con números.

Y recordar cuánto es 8 x 6.

¿Es lo mismo?

¿Es más de lo mismo?

No exactamente.

La dislexia y la discalculia son dificultades de aprendizaje distintas, con bases neurológicas distintas. Pero frecuentemente aparecen juntas.

Según los estudios de comorbilidad, entre el 40% y el 50% de los niños con dislexia presentan también dificultades significativas en matemáticas (Landerl et al., 2004). Eso no significa que una cause a la otra — sino que los sistemas cerebrales involucrados comparten vulnerabilidades.

Entender qué es cada cosa cambia cómo se trabaja y qué se le pide al niño.

¿Qué es la discalculia?

La discalculia (también llamada DEA-Matemáticas en el CIE-11) es una dificultad específica del aprendizaje en matemáticas. No se explica por baja inteligencia, falta de instrucción ni dificultades sensoriales.

Lo que falla en la discalculia es el procesamiento del sentido numérico: la capacidad de comprender qué representan los números, las relaciones entre ellos, y operar con ellos de forma flexible.

Dislexia
Dificultad con el procesamiento fonológico del lenguaje
Discalculia
Dificultad con el procesamiento del sentido numérico
Dislexia
Se ve principalmente en lectura y escritura
Discalculia
Se ve principalmente en aritmética y comprensión numérica
Dislexia
Errores: confusión de letras, lectura lenta
Discalculia
Errores: confusión de símbolos, dificultad para recordar operaciones básicas
Dislexia
Tratamiento: instrucción fonológica explícita (OG)
Discalculia
Tratamiento: instrucción numérica explícita y concreta

¿Por qué aparecen juntas tan frecuentemente?

Tanto la dislexia como la discalculia involucran dificultades en la memoria de trabajo y la velocidad de procesamiento. Estas son funciones transversales que afectan tanto el aprendizaje lector como el numérico.

Además, la lectura de problemas matemáticos exige decodificación — lo que significa que un niño con dislexia puede fallar en matemáticas no por discalculia sino por no poder leer el enunciado. Distinguir uno del otro requiere evaluación específica.

Antes de concluir que tiene discalculia, hay que saber si puede acceder al problema sin la barrera lectora.

¿Cómo se ve la discalculia en casa y en la escuela?

Señales de posible discalculia (además de dislexia):

  • Dificultad para memorizar las tablas de multiplicar a pesar de mucha práctica
  • Confunde los signos de operaciones (+ con ×, − con ÷)
  • Le cuesta entender el valor posicional (decenas, centenas)
  • No puede resolver mentalmente operaciones simples que sus pares hacen de memoria
  • Tiene dificultad para entender el tiempo: horas, días, duraciones
  • Le cuesta manejar dinero o hacer cálculos cotidianos
  • Confunde derecha e izquierda de forma persistente

Si reconocés 4 o más señales sostenidas, consultá a la psicopedagoga sobre una evaluación específica de procesamiento numérico.

No memoriza las tablas porque no puede.

No porque no quiera.

Y repetirlas 20 veces más no va a cambiar eso.

¿Qué cambia en el abordaje cuando hay dislexia y discalculia juntas?

Cuando hay comorbilidad, el plan de intervención necesita abordar ambas dificultades de forma coordinada — no como dos tratamientos paralelos que compiten por el tiempo del niño.

En matemáticas, las adaptaciones más útiles para un niño con discalculia y dislexia incluyen: permitir el uso de tabla de multiplicar, enunciados simplificados o verbales, calculadora para los pasos mecánicos, y énfasis en la comprensión conceptual por sobre la memorización.

Lo más importante

Que un niño tenga dislexia no significa que vaya a tener discalculia. Pero la comorbilidad existe y es frecuente.

La evaluación psicopedagógica completa incluye la exploración del procesamiento numérico precisamente porque ambas dificultades comparten vulnerabilidades.

Detectar bien qué tiene ese niño es lo que permite construir un plan que funcione para ese niño — no para el diagnóstico genérico.

Dos dificultades no son el doble del problema. Son un perfil que merece un plan hecho a medida.

Entender lo que le pasa es el primer paso para ayudarlo.

Preguntas frecuentes

P:¿La discalculia se diagnostica igual que la dislexia?

R:El proceso de evaluación es similar en estructura: evaluación de habilidades numéricas específicas con instrumentos estandarizados, descartando que las dificultades se expliquen por baja capacidad intelectual o falta de instrucción. La psicopedagoga es el profesional de referencia para ambas en Argentina.

P:Si tiene dislexia y discalculia, ¿necesita dos profesionales distintos?

R:No necesariamente. Muchas psicopedagogas trabajan ambas dificultades de forma integrada. En algunos casos complejos puede sumarse un neuropsicólogo. Lo que importa es que el plan de intervención contemple explícitamente ambas áreas y que haya comunicación fluida entre los profesionales involucrados.

P:¿Las adaptaciones escolares para dislexia cubren también a la discalculia?

R:En Argentina, la Ley 27.306 cubre las DEA en general, incluyendo las dificultades en matemáticas. El informe psicopedagógico puede especificar las adaptaciones necesarias para ambas áreas. Es conveniente que el informe detalle las recomendaciones específicas para matemáticas, no solo para lengua.

P:¿Un niño con discalculia puede ser bueno en matemáticas avanzadas?

R:Sí. La discalculia afecta el procesamiento de aritmética básica, no la capacidad de razonamiento matemático abstracto. Hay personas con discalculia que tienen dificultades para recordar 8×7 pero que entienden álgebra o geometría con facilidad. La desconexión entre habilidad numérica básica y razonamiento matemático complejo es característica del perfil.

P:¿La calculadora es 'trampa' para un niño con discalculia?

R:No. Para un niño con discalculia, usar calculadora en los pasos mecánicos equivale a usar lentes para alguien con miopía. No resuelve la dificultad subyacente, pero le permite acceder al contenido que merece aprender. El objetivo es que pueda pensar matemáticamente — no que memorice sin comprensión.

Lic. Julieta Dorgambide

Escrito por Lic. Julieta Dorgambide

Psicopedagoga y creadora de Educa Chubi. Traduce evidencia y experiencia profesional en herramientas que una familia o un docente puede usar.

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Este artículo fue elaborado por Lic. Julieta Dorgambide, psicopedagoga.

Educa Chubi acompaña procesos de aprendizaje con evidencia científica y experiencia profesional. La información de esta guía busca orientar, no reemplazar una evaluación individual con tu psicopedagoga, pediatra o docente de referencia.

Cada niño/a es único/a. Esto es un mapa, no una sentencia.

Referencias

  1. 1.Landerl, K., Bevan, A., & Butterworth, B. (2004). Developmental dyscalculia and basic numerical capacities: A study of 8-9-year-old students. Cognition, 93(2), 99-125.
  2. 2.World Health Organization. (2019). International classification of diseases, 11th revision (CIE-11). https://icd.who.int/
  3. 3.Moll, K., Kunze, S., Neuhoff, N., Bruder, J., & Schulte-Körne, G. (2014). Specific learning disorder: Prevalence and gender differences. PLOS ONE, 9(7), e103537.
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