Cuando pensás en TDAH, ¿qué imaginás?
Un nene que no para.
Que corre.
Que interrumpe.
Ese es uno.
Hay otro.
Y es mucho más difícil de ver.
El TDAH tiene tres presentaciones reconocidas por el DSM-5-TR. Y la que más se conoce —la hiperactiva-impulsiva— no es la más frecuente.
La presentación inatenta no hace ruido. No corre. No interrumpe. Y por eso pasa años sin ser detectada.
Te explico en qué se diferencian, qué tienen en común y por qué importa saberlo.
¿Cuáles son los tipos de TDAH según el DSM-5-TR?
El DSM-5-TR (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, 5.ª edición revisada) describe tres presentaciones del TDAH:
- Presentación predominantemente inatenta (antes llamada TDA o TDAH tipo inatento)
- Presentación predominantemente hiperactiva-impulsiva
- Presentación combinada (cumple criterios de ambas)
La más diagnosticada históricamente es la hiperactiva-impulsiva. La más prevalente en población general —especialmente en niñas— es la inatenta.
No hay TDAH 'bueno' y TDAH 'malo'. Hay presentaciones distintas con desafíos distintos.
¿Cómo se ve el TDAH hiperactivo-impulsivo?
Este es el TDAH que la mayoría imagina. Sus señales más visibles son:
- No puede estar quieto: se mueve, se levanta, corre o trepa cuando no corresponde
- Habla excesivamente: no puede esperar para hablar
- Interrumpe conversaciones y juegos de otros
- Actúa antes de pensar: responde antes de que terminen la pregunta
- Dificultad para esperar el turno
- Hace cosas peligrosas sin evaluar las consecuencias
Este perfil llama la atención del adulto. La maestra lo nota. La familia lo vive. El diagnóstico llega antes.
¿Cómo se ve el TDAH inatento (sin hiperactividad)?
Este es el TDAH que no molesta. Y por eso pasa años sin ser visto.
- Está sentada/o y en silencio, pero su atención no está en la clase
- Se olvida de instrucciones recién dadas
- Pierde materiales de forma sistemática
- Las tareas se hacen eternas — se pierde dentro de la hoja
- No termina lo que empieza
- Parece distraída/o o 'en la luna' sin causa aparente
- Rinde muy desparejo según la materia o el día
Según Hinshaw et al. (2022), el TDAH inatento en niñas se diagnostica en promedio 5 a 7 años más tarde que el hiperactivo en niños. No porque llegue tarde — sino porque nadie lo buscó antes.
No molesta.
No interrumpe.
No llama la atención.
Pero lo que no molesta igual pesa.
Y a veces pesa más, porque nadie lo ve.
¿Qué tienen en común las dos presentaciones?
Aunque se ven muy diferente, las dos presentaciones comparten el mismo mecanismo central: un déficit en las funciones ejecutivas (Barkley, 2015).
- Dificultad para regular la atención en el tiempo
- Memoria de trabajo comprometida
- Problemas con la planificación y organización
- Regulación emocional más difícil
- Tendencia a posponer tareas que requieren esfuerzo
La presentación diferente no cambia el mecanismo. Cambia cómo se ve desde afuera.
¿Cuál de los dos tipos es más difícil de vivir?
Leí que el TDAH sin hiperactividad es 'más fácil'. Pero mi hija sufre igual.
El TDAH inatento no es más fácil. Es más invisible. Y lo invisible tiene su propio costo: años sin diagnóstico, sin adaptaciones, con la sensación de 'podría si quisiera' que viene del exterior.
El TDAH hiperactivo genera conflictos externos. El inatento genera conflictos internos — frustración acumulada, autoestima dañada, ansiedad secundaria.
Ambos necesitan atención. Ambos responden a la intervención.
Lo más importante
El TDAH no es solo hiperactividad.
El tipo inatento existe, es frecuente, y pasa años sin diagnóstico porque no hace ruido.
Saber cuál es cambia la intervención — y también cambia cómo se lo acompaña.
“No preguntes si molesta. Preguntá si puede.”
Entender lo que le pasa es el primer paso para ayudarlo.
Preguntas frecuentes
P:¿El TDAH sin hiperactividad existe?
R:Sí. Se llama presentación predominantemente inatenta y es reconocida por el DSM-5-TR. No incluye hiperactividad motora visible, pero sí déficit en la atención sostenida, la memoria de trabajo y las funciones ejecutivas. Es especialmente frecuente en niñas.
P:¿El TDAH inatento se puede diagnosticar igual que el hiperactivo?
R:Sí, con los mismos criterios diagnósticos —al menos 6 síntomas del dominio de inatención, en más de un contexto, durante al menos 6 meses, con inicio antes de los 12 años. El proceso de evaluación es el mismo. La diferencia está en que la demanda de consulta llega más tarde.
P:¿Mi hijo puede pasar de inatento a hiperactivo con los años?
R:La presentación puede cambiar a lo largo del desarrollo. Algunos niños que de pequeños tenían presentación combinada muestran menos hiperactividad en la adolescencia y quedan con el perfil inatento. La presentación no es fija de por vida.
P:¿El tratamiento es igual para los dos tipos?
R:Los principios generales son similares —intervención psicopedagógica, adecuaciones escolares, trabajo con la familia— pero el foco puede diferir. El tipo hiperactivo-impulsivo suele requerir más trabajo en regulación emocional y control de impulsos. El inatento, más trabajo en organización, planificación y memoria de trabajo.
P:¿La medicación funciona igual en los dos tipos?
R:Los psicoestimulantes tienen evidencia de eficacia en las tres presentaciones del TDAH. La respuesta individual varía, y en el tipo inatento puro algunos profesionales evalúan atomoxetina como primera línea. La decisión la toma el neuropediatra o psiquiatra infantil en cada caso.

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Lic. Julieta Dorgambide · Psicopedagoga y Directora Clínica de Educa Chubi
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