Planificar.
Frenar el impulso.
Recordar mientras hace.
Cambiar de plan cuando algo no funciona.
Eso es lo que la escuela exige.
Y eso es lo que los juegos correctos entrenan.
Las funciones ejecutivas son el conjunto de habilidades mentales que nos permiten planificar, controlar impulsos, sostener la atención y adaptarnos cuando algo cambia. Son el director de orquesta del cerebro — y son las que más se ven afectadas en el TDAH.
La buena noticia: se pueden entrenar. Y los juegos son una de las formas más efectivas de hacerlo. En esta guía te cuento qué juego trabaja qué habilidad, y cómo elegirlos según el perfil de tu hijo.
¿Qué son las funciones ejecutivas?
Según Diamond (2013), las funciones ejecutivas tienen tres componentes centrales:
- Control inhibitorio: frenar respuestas automáticas o impulsos. 'No gritar la respuesta antes de pensar'.
- Memoria de trabajo: mantener información en la mente mientras se usa. 'Recordar las instrucciones mientras se ejecuta la tarea'.
- Flexibilidad cognitiva: cambiar de estrategia cuando la actual no funciona. 'Si este camino está bloqueado, busco otro'.
A estas tres se suman habilidades derivadas: planificación, organización, inicio de tareas, regulación emocional.
Las funciones ejecutivas no son inteligencia. Son el sistema que permite que la inteligencia funcione bien en el mundo real.
¿Qué juego trabaja qué función ejecutiva?
Esta es la guía que uso para recomendar en consulta:
| Función ejecutiva | Juegos recomendados (6-12 años) |
|---|---|
| Control inhibitorio | Jungle Speed, Dobble, Simón (Simon Says), Jenga |
| Memoria de trabajo | Memory, Simon electrónico (secuencia), Cortex Challenge |
| Flexibilidad cognitiva | Cortex Challenge, IQ Fit, UNO (cambio de reglas), Quarto |
| Planificación | Rush Hour, Smart Games (toda la serie), Camelot Jr., ajedrez (8+) |
| Tolerancia a la frustración | Smart Games (individual, sin competencia), rompecabezas |
Para niños menores de 6 años, la lista cambia: Jenga (versión gigante), domino de colores (Djeco), orchard/huerto (cooperativo Haba), apilado Animal upon Animal (Haba).
¿Cuáles recomiendo especialmente para niños con TDAH?
El terapeuta me dijo que trabaje funciones ejecutivas en casa. No sé por dónde empezar.
Esa es la consulta más frecuente en este tema. La respuesta corta: empezá por el control inhibitorio, que es la que más impacta en la vida cotidiana.
Para niños con TDAH, el orden que más funciona es:
Empezar con Dobble o Simón: son rápidos, divertidos, y la mejora en control inhibitorio se nota en pocas semanas.
Agregar Rush Hour o un Smart Games: para planificación, con formato individual que reduce la presión social.
Sumar Cortex Challenge Kids: para flexibilidad cognitiva y variedad de estímulos.
Un niño con TDAH no tiene mal comportamiento.
Tiene funciones ejecutivas que necesitan más apoyo.
El juego no cura.
Pero entrena.
Y entrenado se llega más lejos.
¿Cuándo se espera que estén desarrolladas las funciones ejecutivas?
El desarrollo de las funciones ejecutivas sigue una curva larga: se inicia en la primera infancia y no se completa hasta los 25-30 años (Diamond, 2013). Pero hay hitos relevantes:
- 3-5 años: control inhibitorio básico (esperar turno, frenar berrinche/rabieta/pataleta con apoyo adulto).
- 6-8 años: planificación simple, memoria de trabajo en tareas de 2-3 pasos.
- 9-12 años: flexibilidad cognitiva, planificación compleja, regulación emocional más autónoma.
Si el desarrollo está claramente detrás de esos hitos, una evaluación psicopedagógica puede identificar el perfil y armar un plan.
Lo más importante
Los juegos son uno de los mejores entrenamientos de funciones ejecutivas disponibles — y no requieren consulta ni material especial.
La clave es elegir el juego correcto para la habilidad que necesita más apoyo.
15 minutos de juego elegido bien, tres veces por semana, tienen impacto real.
“El mejor ejercicio de funciones ejecutivas es el que el niño elige volver a hacer.”
Entender lo que trabaja cada juego es el primer paso para ayudarlo.
Preguntas frecuentes
P:¿Los juegos de mesa realmente mejoran las funciones ejecutivas?
R:Hay evidencia de que el entrenamiento lúdico consistente en control inhibitorio, memoria de trabajo y planificación tiene efectos transferibles a otras áreas (Diamond, 2013; Miyake et al., 2000). No es magia — es práctica sostenida en formato motivador.
P:¿Las apps de entrenamiento cerebral son mejores que los juegos de mesa?
R:No hay evidencia de que las apps de entrenamiento cognitivo comerciales transfieran las mejoras a la vida real (Simons et al., 2016). Los juegos de mesa tienen componente social, regulación emocional real y variabilidad que las apps no pueden replicar.
P:¿Qué es lo más importante para trabajar funciones ejecutivas en casa?
R:La regularidad. Quince minutos tres veces por semana supera en impacto a una sesión de una hora una vez a la semana. La clave es que el juego sea motivador para el niño específico — si no quiere jugarlo, no funciona.
P:¿A qué edad empiezan a desarrollarse las funciones ejecutivas?
R:Desde el primer año de vida hay precursores de control inhibitorio. El desarrollo acelerado ocurre entre los 3 y los 7 años, y continúa hasta los 25-30 (Diamond, 2013). El período de mayor plasticidad y mayor impacto de la intervención es entre los 4 y los 12 años.
P:¿Cuándo necesito consultar con una psicopedagoga?
R:Cuando el desfase entre el nivel de desarrollo esperado y el observado es consistente en múltiples contextos (casa y escuela) durante más de 6 meses. El juego en casa complementa pero no reemplaza la evaluación profesional.

¿Necesitás ayuda personalizada?
Lic. Julieta Dorgambide · Psicopedagoga y Directora Clínica de Educa Chubi
Ver servicios