Le ponés consecuencias.
No cambia nada.
Le sacás cosas.
Peor.
Le explicás.
No escucha.
Y vos empezás a pensar que el problema es tuyo.
No es tuyo. Y tampoco es que tu hijo sea 'difícil' por decisión propia.
El psicólogo Ross Greene tiene una hipótesis distinta: los niños hacen lo mejor que pueden con las habilidades que tienen. Cuando explotan, se niegan o colapsan, no es manipulación — es que les falta una habilidad que todavía no desarrollaron.
El Collaborative Problem Solving (CPS), también llamado modelo de Pensar con los Hijos o modelo de los problemas no resueltos, parte de ahí. Y tiene más de 20 años de evidencia acumulada.
¿Qué dice Ross Greene que los demás no dicen?
La mayoría de los sistemas de conducta asumen que el niño puede hacer lo que le pedimos pero elige no hacerlo. Si fuera así, los incentivos y castigos funcionarían siempre.
Greene plantea lo contrario: muchos niños con conductas desafiantes tienen déficits en habilidades cognitivas — flexibilidad, tolerancia a la frustración, resolución de problemas. No pueden hacer lo que se les pide. No no quieren.
Esa distinción cambia todo. Si el problema es falta de habilidad, el castigo no enseña la habilidad — solo agrega tensión y daña el vínculo.
Los niños se portan bien cuando pueden. Si no pueden, tenemos que enseñarles cómo.
¿Cómo funciona el CPS paso a paso?
El modelo CPS tiene tres pasos que se aplican en una conversación — idealmente fuera del momento de crisis, no en el medio del conflicto:
Paso 1 — Empatía: El adulto se interesa genuinamente por la perspectiva del niño. No para darle la razón — para entender qué le pasa. '¿Qué te resulta difícil cuando te pido que apagues el juego?'
Paso 2 — Definir el problema: El adulto agrega su propia preocupación. No como ultimátum — como información. 'Y a mí me preocupa que si no dormís bien, mañana se te hace muy difícil el colegio.'
Paso 3 — Invitación a resolver juntos: 'Veamos si podemos pensar algo que funcione para los dos.' El niño propone, el adulto evalúa. Se busca una solución durable, no un acuerdo para salir del momento.
Lo que hace diferente al CPS es que el adulto no llega con la solución ya decidida. Llega con su preocupación — y con disposición genuina a escuchar.
No se trata de ceder.
Se trata de resolver.
El niño que siente que su voz importa
es el niño que menos pelea el límite.
¿Qué dice la evidencia sobre el CPS?
El CPS tiene estudios principalmente en contextos clínicos e institucionales — escuelas, unidades psiquiátricas infantiles, centros de detención juvenil.
- Pollastri et al. (2013) revisaron los estudios disponibles y encontraron reducciones consistentes en conductas agresivas y episodios de crisis cuando se implementa CPS en instituciones.
- Estudios en escuelas con niños con TDAH, TOD y dificultades emocionales muestran mejoras en relaciones con pares y adultos.
- La evidencia en hogares familiares es menos extensa — la mayoría de los estudios son institucionales o con grupos clínicos específicos.
La limitación honesta: el CPS no tiene el mismo volumen de ensayos clínicos aleatorizados que el entrenamiento conductual clásico (PCIT, PMT). Funciona mejor cuando los padres reciben orientación de un profesional que los acompañe en el proceso.
¿Para qué niños funciona mejor el CPS?
El CPS fue diseñado específicamente para niños con conductas persistentemente desafiantes — no para el niño con berrinches ocasionales de 3 años.
- Niños con TOD (Trastorno Oposicionista Desafiante) que no responden a sistemas de recompensas.
- Niños con TDAH con alta impulsividad y poca tolerancia a la frustración.
- Niños con perfiles de alta rigidez — dificultades para adaptarse a cambios o imprevistos.
- Niños que explotan cuando se les pide que hagan transiciones o que dejen de hacer algo que les gusta.
En consulta, veo que el CPS funciona especialmente bien con familias que ya agotaron los sistemas de puntos y las consecuencias sin resultado. No porque las consecuencias estuvieran mal aplicadas, sino porque el problema no era de motivación sino de habilidad.
Lo más importante
El modelo CPS de Greene no dice que los niños no necesiten límites. Dice que los límites solos no enseñan habilidades — y que muchos niños difíciles tienen déficits reales en flexibilidad, tolerancia y resolución de problemas.
La evidencia lo respalda, especialmente en contextos clínicos e institucionales. Para familias, funciona mejor con orientación profesional que lo acompañe.
Si tu hijo es persistentemente desafiante y las estrategias habituales no funcionan, el CPS puede ser un marco valioso para empezar a trabajar diferente.
“La pregunta no es '¿cómo lo hago obedecer?' sino '¿qué habilidad le falta para poder hacerlo?'”
Entender lo que le pasa es el primer paso para ayudarlo.
Preguntas frecuentes
P:¿El CPS reemplaza las consecuencias completamente?
R:No. Greene distingue tres tipos de respuesta: imponer la conducta (el adulto decide unilateralmente), ignorar el problema, y resolver colaborativamente. El CPS no elimina los límites — cambia cómo se establecen. Algunas situaciones de seguridad requieren imposición directa del adulto.
P:¿El CPS funciona con niños muy pequeños (2-3 años)?
R:No, al menos no en el formato completo. El paso 3 (resolución conjunta) requiere capacidad lingüística y cognitiva que los niños menores de 4-5 años todavía no tienen. Con preescolares, se pueden usar versiones adaptadas del paso 1 (empatía) pero el modelo completo es para niños en edad escolar.
P:¿Cómo aprendo a aplicar el CPS?
R:El libro principal de Ross Greene es 'El niño explosivo' (Medici, disponible en español). Existe también el sitio web del Lives in the Balance donde Greene ofrece recursos gratuitos. Para padres con hijos con diagnósticos (TDAH, TOD), se recomienda trabajarlo con un psicólogo o psicopedagoga que conozca el modelo.
P:¿Cuánto tiempo tarda en ver resultados?
R:Depende del problema y de la frecuencia de aplicación. En contextos institucionales, se ven cambios en 4-8 semanas. En casa, los primeros cambios suelen aparecer cuando el niño empieza a sentir que sus preocupaciones son escuchadas genuinamente — eso puede ocurrir desde las primeras conversaciones si se aplica bien.
P:¿El CPS es lo mismo que la crianza respetuosa?
R:Comparten valores (escucha, no-punitivo) pero no son lo mismo. La crianza respetuosa es una filosofía amplia. El CPS es un modelo clínico estructurado con pasos específicos, desarrollado para niños con conductas desafiantes persistentes, con evidencia en poblaciones clínicas. Tienen mucho solapamiento pero diferente alcance.

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Lic. Julieta Dorgambide · Psicopedagoga y Directora Clínica de Educa Chubi
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