Caso Valentina, 18 años: TDAH y la transición al primer año de universidad

Lic. Julieta Dorgambide

Directora Clínica · Educa Chubi

3 min de lectura

Valentina llegó al primer año de la facultad con todo.

Diagnóstico desde los 14.

Medicación que funcionaba.

Estrategias que había aprendido.

Y aun así, el primer cuatrimestre fue un desastre.

Nadie le había dicho qué cambia cuando no hay horarios fijos.

Lo que sigue es un caso modificado para proteger la identidad. El patrón de crisis en el primer año universitario en jóvenes con TDAH es uno de los más documentados y menos preparados en nuestro sistema educativo.

Valentina tenía 18 años. Había terminado el secundario con buenas notas — con estructura, con apoyo, con medicación. La universidad no tiene nada de eso por defecto.

Por qué la universidad es el mayor desafío para el TDAH

En el secundario, hay horarios fijos, docentes que te conocen, padres que supervisan la agenda, y directivos que llaman si faltás.

En la universidad, de repente:

  • Nadie controla si vas a clase
  • Los plazos de parciales llegan por mail — si no estás atenta
  • No hay una sola persona que sepa tu nombre
  • La lectura puede ser de 500 páginas semanales sin guía de cuál es importante
  • La vida social explota — y competencia con el estudio

Para una persona con TDAH, eso es la tormenta perfecta. Las funciones ejecutivas que el entorno estructurado compensaba, ahora tienen que aparecer solas. Y no aparecen solas.

El TDAH no desaparece al terminar el secundario. Cambia de escenario — y el nuevo escenario tiene mucho menos andamiaje.

El primer cuatrimestre de Valentina

En marzo todo parecía bien. Valentina era organizada, iba a clases, llegaba a tiempo.

En abril empezó a fallar la asistencia. "Solo este día", se decía. El cuarto parcial de Matemáticas lo olvidó. El quinto de Historia lo rindió sin haber leído el texto.

En mayo lloraba todos los días. Decía que no servía para la universidad. Que sus compañeros lo manejaban y ella no.

"Cuando llamó diciéndonos que había perdido la regularidad en dos materias, nos quedamos sin palabras. En el secundario siempre había salido adelante."

El problema no era Valentina. Era que nadie la había preparado para la transición específica que implica el TDAH en un entorno no estructurado.

Que en el secundario te fuera bien no garantiza que la universidad sea igual.

Porque lo que te fue bien fue el entorno estructurado.

No fracasaste.

Cambiaron las reglas de juego

y nadie te las explicó.

¿Qué intervino en el segundo cuatrimestre?

Valentina retomó el trabajo con su psicopedagoga de secundaria. Tres cosas concretas:

Externalización de la agenda: pasó de intentar recordar todo a registrar todo. Google Calendar con alarmas 48 horas antes de cada parcial, 24 horas y el día previo. Nada dependía de la memoria de trabajo.

Bloques de estudio con compañero: acordó estudiar en biblioteca con una compañera dos veces por semana. La presencia del otro la anclaba. El TDAH baja en entornos donde hay testigos del tiempo.

Revisión semanal de estado: todos los domingos a la noche, 20 minutos revisando qué tenía pendiente esa semana. Nada de planificar el mes — solo la semana.

También revisó la medicación con su psiquiatra — el cambio de horario de la facultad hacía que la toma de la tarde no coincidiera con las horas de estudio. Un ajuste simple. Significativo.

Barkley (2015) señala que en adultos jóvenes con TDAH, la clave no es la voluntad — es la estructura externa que reemplaza lo que las funciones ejecutivas no pueden hacer solas todavía.

¿Qué aprendió Valentina sobre su TDAH?

A los seis meses del segundo cuatrimestre, Valentina dijo algo que quedó:

"Entendí que el TDAH no se cura al crecer. Solo cambia de forma. Y yo tengo que cambiar las estrategias con él."

Terminó el primer año con las materias al día. No brillantemente. Pero avanzando.

Y empezó el segundo año con un sistema propio, hecho a medida — no copiado de ningún manual.

Lo más importante

La transición a la universidad es el momento de mayor riesgo para jóvenes con TDAH.

No porque sean menos capaces — sino porque el entorno pierde toda la estructura que los sostenía.

Preparar esa transición antes de que ocurra hace toda la diferencia.

El TDAH no te define como estudiante. Pero ignorarlo en la transición sí puede costarte el primer año.

Entender lo que le pasa es el primer paso para ayudarla.

Preguntas frecuentes

P:¿Las universidades tienen apoyos para estudiantes con TDAH?

R:Algunas sí. En Argentina, la Ley de Educación Superior N.º 24.521 y su reforma (Ley 27.204) establecen el ingreso irrestricto y la obligación de brindar apoyos a estudiantes con discapacidad. La clave es pedir por escrito al área de Bienestar Estudiantil o Accesibilidad de la universidad. No todas están igualmente preparadas, pero la demanda genera respuesta.

P:¿El TDAH se agrava en la adultez?

R:La hiperactividad tiende a disminuir en la adolescencia tardía y adultez. La inatención y los problemas de funciones ejecutivas persisten en la mayoría de los casos (Barkley, 2015). El adulto joven con TDAH generalmente aprende a compensar, pero necesita sistemas externos de organización.

P:¿Sigue siendo útil la medicación en la universidad?

R:Para muchos, sí. La indicación y la dosis se revisan periódicamente con el psiquiatra. En la universidad, los horarios más variables pueden requerir ajustes en los tiempos de toma. No se decide solo — es una conversación médica continua.

P:¿Cómo puedo ayudar a mi hijo/a a preparar la transición universitaria?

R:Antes del ingreso: practiquen la autodirección. Que el joven gestione su propia agenda durante los últimos meses del secundario, sin que los padres la supervisen. Instalen sistemas digitales (Google Calendar, Notion, Todoist) que el estudiante ya sepa usar solo. La transición empieza seis meses antes.

P:¿El fracaso en el primer cuatrimestre universitario significa que la carrera no es para mi hijo?

R:No. Significa que la estructura de transición no fue suficiente. Muchos estudiantes con TDAH rinden el segundo año mucho mejor que el primero, una vez que aprenden cómo funciona el entorno universitario y adaptan sus estrategias. El primero es el año de aprendizaje del sistema — con o sin TDAH.

Lic. Julieta Dorgambide

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Lic. Julieta Dorgambide · Psicopedagoga y Directora Clínica de Educa Chubi

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Este artículo fue elaborado por Lic. Julieta Dorgambide, psicopedagoga.

Educa Chubi acompaña procesos de aprendizaje con evidencia científica y experiencia profesional. La información de esta guía busca orientar, no reemplazar una evaluación individual con tu psicopedagoga, pediatra o docente de referencia.

Cada niño/a es único/a. Esto es un mapa, no una sentencia.

Referencias

  1. 1.Barkley, R. A. (2015). *Attention-Deficit Hyperactivity Disorder: A Handbook for Diagnosis and Treatment* (4.ª ed.). Guilford Press.
  2. 2.Hinshaw, S. P., Nguyen, P. T., O'Grady, S. M., & Rosenthal, E. A. (2022). Annual research review: Attention-deficit/hyperactivity disorder in girls and women. *Journal of Child Psychology and Psychiatry, 63*(4), 484–496.
  3. 3.DuPaul, G. J., Weyandt, L. L., O'Dell, S. M., & Varejao, M. (2009). College students with ADHD: current status and future directions. *Journal of Attention Disorders, 13*(3), 234–250.
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