Asfixia perinatal: qué esperar en el seguimiento neurológico

Lic. Julieta Dorgambide

Directora Clínica · Educa Chubi

4 min de lectura

Hubo complicaciones en el parto.

Los médicos hablaron de 'asfixia'.

Hubo minutos que se hicieron eternos.

El bebé está bien. Dijeron que está bien.

Pero algo en vos sigue preguntando.

La asfixia perinatal ocurre cuando el bebé no recibe suficiente oxígeno antes, durante o inmediatamente después del parto. En sus formas más severas puede provocar daño cerebral; en sus formas más leves puede resolverse sin secuelas.

Lo que le ocurre al cerebro de un bebé que tuvo asfixia se llama encefalopatía hipóxico-isquémica (EHI). El espectro va desde leve —sin consecuencias clínicas— hasta grave, con impacto significativo en el desarrollo.

Entender en qué punto está tu bebé, qué seguimiento necesita y qué señales vigilar es la forma más efectiva de acompañar su desarrollo.

¿Qué es la encefalopatía hipóxico-isquémica y cómo se clasifica?

La encefalopatía hipóxico-isquémica (EHI) es el daño cerebral que resulta de la combinación de hipoxia (falta de oxígeno) e isquemia (falta de flujo sanguíneo). La clasificación de Sarnat divide la EHI en tres grados:

  • EHI leve: irritabilidad, llanto agudo, hipertonía leve. Se resuelve generalmente en las primeras 72 horas. El pronóstico de desarrollo suele ser bueno.
  • EHI moderada: hipotonía, convulsiones posibles, alteraciones del tono y de los reflejos. Requiere hipotermia terapéutica. El pronóstico varía.
  • EHI grave: coma, convulsiones frecuentes, disfunción multiorgánica. Alto riesgo de secuelas neurológicas severas.

El tratamiento de elección para la EHI moderada a grave es la hipotermia terapéutica (enfriar al bebé a 33.5°C durante 72 horas). Según el Nelson Pediatrics, esta intervención reduce la mortalidad y el riesgo de discapacidad neurológica en un 25% en los casos seleccionados.

La hipotermia terapéutica cambió el pronóstico de la EHI moderada-grave. Es uno de los avances más importantes de la neonatología del siglo XXI.

¿Qué áreas del desarrollo pueden verse afectadas?

El impacto en el desarrollo depende de la severidad de la EHI, la localización del daño y la oportunidad de la intervención. Las áreas más frecuentemente comprometidas son:

  • Motricidad: desde leve torpeza motora hasta parálisis cerebral. La parálisis cerebral es la secuela más frecuente en EHI grave.
  • Lenguaje: demoras en la adquisición del lenguaje expressivo, especialmente cuando hay daño en hemisferio izquierdo.
  • Cognición y aprendizaje: dificultades de atención, memoria de trabajo y procesamiento en edad escolar.
  • Epilepsia: el riesgo de crisis epilépticas a largo plazo es mayor en EHI moderada-grave, incluso en bebés que no tuvieron convulsiones en el período neonatal.
  • Visión y audición: el daño puede afectar las vías visuales o auditivas. Evaluación formal es obligatoria.

No todos los bebés que tuvieron asfixia tienen secuelas.

No todas las secuelas son permanentes.

Y no todo lo que se puede ver hoy predice lo que va a pasar a los 5 años.

El cerebro del bebé tiene una plasticidad enorme.

La intervención temprana importa — mucho.

¿Qué seguimiento necesita un bebé que tuvo EHI?

El seguimiento recomendado por la AAP para bebés con EHI moderada o grave incluye:

  • Evaluación neurológica clínica al mes, 3, 6, 12 y 24 meses
  • RM cerebral (IRM) a los 7-10 días de vida: identifica la extensión del daño y orienta el pronóstico
  • Electroencefalograma (EEG) para descartar actividad epiléptica subclínica
  • Evaluación auditiva con potenciales evocados auditivos de tronco
  • Evaluación oftalmológica formal antes de los 3 meses
  • Evaluación del neurodesarrollo con Bayley-III a los 12 y 24 meses
  • Derivación temprana a fisioterapia/kinesiología si hay tono alterado
  • Seguimiento del lenguaje: fonoaudiología desde el primer año si hay señales de retraso

La EHI leve puede seguirse con el pediatra. La EHI moderada o grave requiere equipo multidisciplinario de neurodesarrollo.

¿Qué señales debo vigilar en los primeros meses?

Más allá del seguimiento programado, hay señales que merecen consulta inmediata sin esperar la próxima visita:

  • Convulsiones o movimientos estereotipados: sacudidas rítmicas, ojos que se van hacia arriba, rigidez repentina
  • Tono muscular muy bajo o muy alto de manera sostenida después del primer mes
  • Asimetría: el bebé mueve mucho más un lado que el otro
  • No sonríe socialmente a los 2 meses de edad corregida (si fue prematuro)
  • Dificultades persistentes para alimentarse: succión débil, regurgitaciones frecuentes, rechazo del pecho
  • Llanto agudo o irritabilidad extrema sostenida en el primer mes

Nos dijeron que fue leve y que probablemente no pase nada. Pero igual siento que tengo que estar mirando todo el tiempo.

Esa vigilancia activa tiene sentido clínico. En EHI leve el pronóstico es generalmente favorable, pero el seguimiento pediátrico atento durante el primer año sigue siendo la recomendación estándar de la AAP.

Lo más importante

La asfixia perinatal tiene un espectro amplio. Muchos bebés no tienen secuelas; en los que las tienen, la detección temprana cambia la trayectoria.

El cerebro del bebé tiene una plasticidad enorme en los primeros 2 años. La intervención temprana —kinesiología, estimulación, fonoaudiología— aprovecha esa ventana.

El seguimiento especializado no es señal de que algo está mal. Es la forma más inteligente de asegurarse de que esté bien.

No se trata de esperar a ver qué pasa. Se trata de acompañar activamente lo que está pasando.

Entender lo que le pasa es el primer paso para ayudarlo.

Preguntas frecuentes

P:¿La asfixia perinatal leve siempre deja secuelas?

R:No. La EHI leve tiene, en la mayoría de los casos, un pronóstico neurológico favorable. Los estudios de seguimiento muestran que la mayoría de los niños con EHI leve alcanzan un desarrollo típico. El seguimiento pediátrico regular es suficiente en la mayoría de los casos.

P:¿Qué es la hipotermia terapéutica y para quién está indicada?

R:Es enfriar al bebé a 33.5°C durante 72 horas en las primeras 6 horas de vida para reducir el daño cerebral secundario. Está indicada en bebés de 36 semanas o más con EHI moderada a grave. Reduce la mortalidad y la discapacidad neurológica en un 25% según los ensayos clínicos publicados en Lancet y NEJM.

P:¿Cuándo se puede saber si un bebé con EHI va a tener parálisis cerebral?

R:El diagnóstico de parálisis cerebral no suele confirmarse antes de los 12-18 meses, porque antes el cerebro sigue desarrollándose y algunos signos pueden resolverse. La RM cerebral a los 7-10 días da información pronóstica importante, pero el cuadro clínico completo se define con el tiempo.

P:¿Mi bebé tuvo asfixia pero no le hicieron hipotermia. ¿Por qué?

R:La hipotermia solo está indicada en casos específicos: bebés de 36+ semanas, con EHI moderada o grave, en las primeras 6 horas de vida. Si tu bebé no reunía esos criterios —fue leve, fue muy prematuro, o llegó demasiado tarde— la hipotermia no estaba indicada. Consultá con el neonatólogo para entender el cuadro específico.

P:¿A qué edad se puede evaluar el impacto real de la asfixia perinatal en el desarrollo?

R:La evaluación más completa del impacto neurológico se hace a los 18-24 meses con escalas como el Bayley-III. A los 5-6 años se puede evaluar mejor el impacto en la función ejecutiva, el aprendizaje y el lenguaje escolar. El seguimiento largo es parte del protocolo estándar para EHI moderada-grave.

Lic. Julieta Dorgambide

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Lic. Julieta Dorgambide · Psicopedagoga y Directora Clínica de Educa Chubi

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Este artículo fue elaborado por Lic. Julieta Dorgambide, psicopedagoga.

Educa Chubi acompaña procesos de aprendizaje con evidencia científica y experiencia profesional. La información de esta guía busca orientar, no reemplazar la evaluación de tu neonatólogo, neurólogo pediátrico o equipo de neurodesarrollo.

Cada bebé tiene su propio camino de recuperación. Esto es un mapa, no una sentencia.

Referencias

  1. 1.Kliegman, R. M., St. Geme, J. W., Blum, N. J., Shah, S. S., Tasker, R. C., & Wilson, K. M. (2020). *Nelson Textbook of Pediatrics* (21st ed.). Elsevier.
  2. 2.Gluckman, P. D., Wyatt, J. S., Azzopardi, D., Ballard, R., Edwards, A. D., Ferriero, D. M., ... & Gunn, A. J. (2005). Selective head cooling with mild systemic hypothermia after neonatal encephalopathy: multicentre randomised trial. *Lancet, 365*(9460), 663-670.
  3. 3.American Academy of Pediatrics. (2014). Hypothermia and neonatal encephalopathy. *Pediatrics, 133*(6), 1146-1150.
  4. 4.Sarnat, H. B., & Sarnat, M. S. (1976). Neonatal encephalopathy following fetal distress. A clinical and electroencephalographic study. *Archives of Neurology, 33*(10), 696-705.
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